¿Necesito un coach?

Un coach nos puede acompañar en ese viaje que queremos emprender para conocernos mejor y tomar las mejores decisiones para ser feliz



Últimamente me encuentro bastante con esta pregunta: ¿Y yo necesito un coach? A lo que suelo responder: ¿Para qué crees que lo puedes necesitar?


Mejorar algún aspecto de nuestra vida: personal, familiar, profesional, empresarial...


Lo primero es cuestionarnos si nos gustaría mejorar algo de nuestra vida. Puede que pensemos que tenemos un buen trabajo, que estamos bien a nivel personal o familiar, que tenemos buenos amigos… y la cuestión es, ¿quieres que todo eso que está “bien” se convierta en excelente


A veces incluso sabemos que no estamos del todo bien, pero no sabemos identificar aquello que nos falta. Tenemos un pequeño nudo en el estómago pero no sabemos identificar las causas de forma consciente.


En otras ocasiones, sí hemos identificado aquello que queremos mejorar a nivel personal, familiar, profesional o empresarial, pero no somos capaces de tomar las riendas por nosotros mismos para lograr nuestros objetivos.


Un coach nos puede acompañar en ese viaje que queremos emprender para conocernos mejor y tomar las mejores decisiones para ser feliz

En todos estos casos, un coach nos puede acompañar en ese viaje que queremos emprender para conocernos mejor y tomar las mejores decisiones para ser feliz, para encontrar nuestro propósito en la vida, para ser capaces de pasar a la acción.

Por tanto, lo primero es encontrar el “para qué”, la meta u objetivo que quiero conseguir.  

Algunos ejemplos de de situaciones en las que podemos necesitar un coach:


  • Quiero encontrar sentido y propósito a mi vida

  • Siento que no entiendo mis emociones o me cuesta gestionarlas

  • Me gustaría mejorar mi relación con mi pareja, mis hijos, mi familia, mis amigos

  • Deseo cambiar mi situación laboral o me gustaría emprender

  • Estoy desempleado y/o me enfrento a un proceso de selección profesional

  • Quiero mejorar mi marca personal

  • Me gustaría mejorar mi gestión del tiempo e incrementar mi productividad

  • Deseo mejorar mis habilidades de comunicación

  • Me cuesta tomar decisiones y gestionar conflictos

  • No me valoro lo suficiente, no confío en mi 

Lo segundo es hacer una búsqueda de un coach especializado. Hay coaches de empresa, ejecutivos, coaches de vida, nutricionales, de pareja, para padres, para adolescentes… (si no sabes dónde encontrar un coach, puedes informarte aquí). 


A partir de esta búsqueda, elegiremos al coach más adecuado, basándonos en la búsqueda que hemos realizado y aplicando criterios como la experiencia del coach, su área de expertise, el valor que me puede aportar para maximizar nuestros resultados


Lo tercero, por supuesto, es embarcarnos en el proceso de coaching. Nuestro coach debe ser empático, acompañarnos en la consecución de los objetivos propuestos.


Eso sí, debemos tener en cuenta que el coaching no es terapia. No se trata de enfocarnos tanto en el pasado o en nuestros problemas, sino que el coaching está enfocado en la acción y en conseguir objetivos y en ser nuestros propios motivadores. El coaching supone que todas las respuestas ya las tenemos dentro, sólo que necesitamos desbloquearlas y conocernos un poco más para darnos cuenta de qué somos capaces.


¿Ya tienes tu "para qué"?


Si sigues teniendo dudas, puedes contactar conmigo en hola@rosagorriz.com, envíame tus datos de contacto y conversamos.


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